UN SORPRESIVO CUATRO N° 2

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UN SORPRESIVO CUATRO N°2 Por Ithan

Me senté entre las dos mujeres, e Iván al lado de Mary, recuperándonos de la magnífica llegada. Ahora era necesario brindarles a nuestras mujeres su justa recompensa por los favores recibidos, me incline a mi lado derecho para sentir el calor de Carmen, fui hasta sus hermosos senos para chuparlos y lamerlos mientras que mi mano recorría la meseta del ombligo hasta su desfiladero, al detenerme allí Carmen me recibió separando aun más sus piernas y con un largo gemido de satisfacción, jamás había tocado un coño tan sumergido en jugos, su fluido era único, denso, con olor a hembra con necesidad, introduje mi dedo medio hasta donde pude y lo saque lleno y goteante de aquel oloroso y denso fluido y me voltee para dárselo de probar a Mary, al hacerlo me encuentro a Iván metido entre sus piernas probando, lamiendo, comiendo su rasurado coño. Menos mal que Iván no la iba a tocar, no había duda ella se había rendido a la lujuria y pasión de la situación que se hacía más y más intensa, estaba en éxtasis, cabeza echada atrás, ojos cerrados, manos separando sus labios vulvares, mientras movía sus caderas al compas de la música que nos ambientaba. Le di los jugos de Carmen, y chupó mis dedos como si se tratase de una polla, -dame más me dijo- y la complací, a mi manera, hice poner de pie a Carmen, quien subiéndose al sofá le brindó de su bañado coño directamente. Con toda esta acción mi barra ya había cogido cuerpo y estaba más que dispuesta, me la acaricie un momento mientras disfrutaba como Mary le era comido el coño por Iván y como esta era merecedora del coño de Carmen, podía ver su lengua entrar, salir y recorrer toda aquella hendidura, y como Carmen hacia malabares para que aquella lengua tuviese facilidades para encontrar los rincones más excitantes de su entre pierna. A todas estas Iván continuaba sorbiendo del delicioso coño de Mary mientras se pajeaba su polla, de vez en cuando levantaba la vista para ver el sabroso culo de su mujer moviéndose en el rostro de Mary, las dos formaban un sensual pero desafinado coro de gemidos a cada acometida de sus acariciadores. La primera en capitular fue Mary quien tomó desde atrás la cabeza de Iván y le incrustó el rostro entre sus piernas mientras fuertes espasmos le recorrían el cuerpo en un orgasmo único, esto sin dejar de estimular el afiebrado coño de Carmen, que ahora lo aplastaba contra su rostro al sentir el devenir de esta, quien movía sus caderas en su rostro cual si fuese penetrada por una polla, hasta terminar en orgasmos múltiples que se sucedían unos tras otro, mientras sus jugos recorrían sus entre piernas, Carmen se dejo caer al lado de Mary, ambas exhaustas pero felices y sonrientes. Iván y yo de pie las contemplábamos degustando sus postorgasmos y con ganas de disfrutárnoslas aun más. Mary nos vio y con fingida sumisión se postró en cuatro ofreciendo su trasero, un siseo provino de nosotros admirando el bonito culo, mientras seguíamos descorriendo nuestras vergas, y más aun cuando en un acto de suma provocación, me fui hasta aquel manjar e hice pasar mi lengua a lo largo de su hendidura, deteniéndome en su reducido esfínter anal, tratando de violarlo. Nuevo recorrido y nuevo gemido de placer. La tomé por sus caderas apunto a su vagina y mi verga pasa suave a través de ella, mis movimientos se hacen continuos y a cada embestida Mary responde con un fuerte gemido de placer. A veces la retengo fuertemente con mi miembro hasta lo profundo de su coño, ella trata de zafarse produciendo un mayor roce con las paredes de su vagina, estamos sudorosos. A nuestro lado veo a Carmen y a Iván en similar refriega a la nuestra, Carmen ahora detiene el movimiento, Iván se le acerca y ella al oído le dice no se qué cosa, adoptan la posición anterior, es decir ella en cuatro y él desde atrás penetrándola, la veo voltear hacia mí, y me dice –quiero tu verga- no alcanzo a escucharla y me lo repite de nuevo. Abandono a Mary y se la ofrezco, ella sin reparos la engulle y trata de acomodarse al movimiento que desde atrás le propina Iván bombeando su lubricada vagina. Iván se detiene por un momento ella sigue entusiasmada tragándose mi verga, lo veo sacar su polla y apuntar un poco más arriba de su vagina, la penetración es fuerte, veo el rostro de Carmen adolorido pero es solo un momento, y no por ello deja de chupármela, no hay duda la penetración por el culo le es dolorosa, pero aparentemente el placer es mayor, pues con gran sensualidad comienza a bailar el trasero en un ritmo frenético, luego Iván apresa sus caderas y potentes penetraciones no se hacen esperar, al cabo de pocos minutos Carmen le da la bienvenida a un largo orgasmo con gemidos amortiguados por mi verga que está a punto de reventar dado el espectáculo brindado por tan exuberante mujer. Mary también había disfrutado y no se había perdido ni un minuto del extraordinario espectáculo, nos observaba y se acariciaba, hubo un momento que incluso compartió mi verga con Carmen. –Ahora me toca a mi-, dice, ella misma organiza a Carmen colocándola acostada boca arriba, separa sus piernas y mete su rostro en su aun caliente y húmedo horno y ofrece paradito su bonito trasero, luego su boca sube hasta el abdomen, senos y boca de Carmen donde se comen como locas, desvía la vista a un lado para ver a Iván, quien recién había regresado de lavarse, y a mi masturbándonos mientras recorríamos sus cuerpos con miradas lujuriantes y prestas de deseo, aquello que vio en nosotros la hizo sucumbir, y se oyó decir –quiero por el culo, quiero por el culo- mientras separaba sus nalgas para exhibirnos su vagina y esfínter. Tal invitación resultaba imposible de rechazar, de inmediato me coloco detrás, pero ella, conocedora del diámetro de mi verga, dice –Tu aun no, que sea Iván-. Este rápido va hasta aquel bonito trasero que lo espera de nalgas separadas y hace desaparecer su delgada pero larga pinga, y comienza a cogérselo lentamente, mientras que Mary por delante se traga mi miembro y Carmen lame y chupa mis testículos. Ver a Mary en aquel trance de disfrute me llena de un morbo único, quien había propuesto que Iván no la tocaría, parecía haberlo olvidado y disfrutaba de su tranca y por su ano, estoy a punto de volcarme en aquellos rostros. Mary observando mi envaramiento casi me ruega –Ahora tu, ahora tu-, raudo separo a Iván, y penetro a Carmen para así aceitar mi barra y facilitar la penetración, al sentirlo, pues no se lo esperaba gime, y dice –siiii. Lo necesitaba-. Ahora mi polla, ya cumplido el engrase, va hasta el rico culo de Mary y la penetro suave pero firme, ella encima de Carmen gime largamente y luego frenética se comienza a moverse como nunca antes lo había hecho, abandono aquel culo y visito el de Carmen quien lo recibe con beneplácito y así intercalando con ellos, cuando exploto vierto mi esperma en dos raciones una para el rico culo de Carmen y la otra para el de Mary, y así con diferencia de pocos segundos orgasmeamos los cuatro, Iván vertiendo su semen encima del cuerpo de las dos mujeres.

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Series: Un Sorpresivo cuatro

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